Mostrando entradas con la etiqueta Golem. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Golem. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de diciembre de 2015

El Golem de Borges

¡No nos hemos olvidado del Golem granadino!
Pero antes es necesario esto:

EL GOLEM

Jorge Luis Borges

Si (como afirma el griego en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo
"esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga."
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. '¿Cómo' (se dijo)
'pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?'

'¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?'

En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?


domingo, 22 de noviembre de 2015

El Golem III



Cuando el barrio judío despertó por la mañana se encontró con la noticia: tres de los más respetados y sabios miembros de la comunidad habían desaparecido. Cuando los encontraron por la tarde el horror se extendió por toda Granada: Cábala negra, brujería, los antiguos espíritus del Mauror se habían vuelto a despertar...Todo eso se podía oír por la Alcaicería y las callejuelas de la ciudad. Los tres ancianos habían sido hallados en una de las cuevas de la colina que hace tiempo se creían selladas; estaban de pie, como inmóviles, con los ojos abiertos y con pulso: estatuas con pulso. Esa noche nadie durmió en toda la ciudad; en la judería...en la judería todos callaban, todos sabían, al menos en parte, que el Nombre de Dios andaba cerca, que alguien había osado convocar la magia más poderosa de todas, la de la vida. Se podía oler en el aire la indecisión, ningún judío en muchas generaciones había convivido con el Golem, pero en todos los corazones latía la tensión de saber que algo estaba sucediendo, un gigantesco ''algo'' desconocido y tan antiguo como la creación. Esa noche se hizo el amor en muchas casas, en todas fue un acto vació y monótono: la vida del Autómata empezaba ya a devorar sentidos y lógicas.

Saúl estaba enterado, había pasado la noche en la casa de su prometida y había oído de la boca de los padres de ella todo lo que se contaba en la ciudad. De hecho tan solo necesitaba una confirmación a su inefable miedo, necesitaba poner imagen a este, aunque fuera en forma de cuchicheos y murmullos caóticos. Se fue a la cama temprano, había un amigo suyo, alguien que conocía muy bien las cuevas, lo que esconden y lo que escupen a la noche cuando la oscuridad de sus huecos se condensa lo suficiente como para crear sombras con la voluntad necesaria para querer salir y probar el frío empedrado de las calles granadinas...Mañana iría a hablar con el.

Weird Tales Granada - Facebook

Sigrid Rødli illustration for Gustav Meyrink's The Golem (1914).



domingo, 8 de noviembre de 2015

El Golem II


Decíamos sobre el Golem que llegó oculto en un libro: apenas unas cuantas páginas y un puñado de palabras en árabe y en hebreo. Le acompañaba un pequeña bolsa llena de arena de Israel. A media noche ya se había consumado la creación, tan solo un ser más sobre el planeta, uno de los tantos miles que nacerían esa noche, solo que el Autómata no nació, el Autómata fue creado por hombres, por verbos e ideas. La cueva del Mauror fue su útero y unos viejos magos sus padres. Su llanto, el de los miles de corazones en Granada que aquella noche, sin saberlo, olvidaron antiguos amigos, nuevos amores y eternas esperanzas: para la creación del Golem infinitos futuros y posibilidades fueron sacrificados y ya nunca podrían llegar ser; el Autómata salió de la cueva para perderse por las calles de la judería...

Lejos de allí, pero en ese mismo instante, otro libro: un batiburrillo de sonidos, risas y el crepitar de una lumbre. Saúl había reunido a sus amigos en un monte cercano a Granada donde hoy día encontramos la abadía del Sacromonte, les contaba historias y fantasías, una escena igual se estaría repitiendo en tantas otras ciudades. Pero las historias de Saúl no eran disipadas por el aire, sus fantasías se pegaban al tejido de la realidad. Saúl creaba, las historias de aquel joven nacían al mundo para habitarlo y llenarlo de nuevas posibilidades.


Era noche cerrada y solo iluminaban la luna y las antorchas de los soldados que hacían guardia en la alcazaba a lo lejos, sus amigos se habían ido pero Saúl pensaba en lo que había sentido hace apenas unas horas. Lo mejor seria ir a investigar a la judería.


Fotografía: Mazmorras en el Carmen de los Catalanes, donde la leyenda sitúa el nacimiento del Golem.


Weird Tales Granada - Facebook

lunes, 2 de noviembre de 2015

El Golem I

EL GOLEM I

Ahora en serio: el Golem. El golem es la muerte de Dios. Y eso no importa, también es la muerte de la muerte; es la muerte de Prometeo: el dios humano; el fin del azar y el fin del azar es el final del amor: no hay nada más aleatorio que la gota de semen que cae; el golem es el fin del infinito. Es el ser más terrible que haya existido nunca, y por suerte, las veces que lo ha hecho ha sido vencido, ¿como un ser tan poderoso ha podido ser derrotado?

Y en Granada...

En Granada y en otras ciudades mágicas, donde el teatro de la vida se interpreta mejor: tiene mejores actores, mejor escenario y los sentimientos mueven más átomos y células que en otros sitios. Allí, aquí en esta ciudad, en las callejuelas y adarves de su judería hubo una noche el la que el Autómata caminó entre nosotros. El poder de la letra y la hibris de aquellos humanos que conocen lo que no debe de ser conocido lo convocó de entre los anhelos del hombre: ¡Quien lo diría! Son tantas las pesadillas y los terrores que mueren al alba, tantas las miserias que el tiempo apacigua...Y tuvo que ser un anhelo el que estuvo a punto de acabar con la vida.

Llegó desde oriente, oculto en un libro, como lo hacen los auténticos demonios, un libro que fue guardado durante mucho tiempo en las mazmorras que hoy día podemos ver en lo alto de la colina del Mauror...

El Golem

''Y finalmente el Golem fue vencido, la chispa vital que refulgía en sus ojos tallados en la dura piedra desapareció y por toda la judería granadina se escucharon los nombres malditos de todos aquellos que algún día habían intentado convocar al Golem sin lograrlo...

-Joven Saúl, ahora la estatua quedará bajo tu custodia, dijo el extranjero que le había ayudado a vencer al autómata.

-Yo condeno a ese trozo de piedra a dar la vida que un día creyó poder arrogarse en contra de las leyes de Dios, contestó.''



Las fotos son de las fuentes que hay en el convento de San Francisco, actual Parador Nacional.

Weird Tales Granada - Facebook